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Caso "El dilema de heinz"


ESTUDIO DE CASO
"El Dilema De Heinz"

 
1. En Europa hay una mujer que padece un tipo especial de cáncer y va a morir pronto. Hay un medicamento que los médicos piensan que la puede salvar. Es una forma de radio que un farmacéutico de la misma ciudad acaba de descubrir. La droga es cara, pero el farmacéutico está cobrando diez veces lo que le ha costado a él hacerla. El pagó doscientos dólares por el radio y está cobrando dos mil dólares por una pequeña cantidad del medicamento. El esposo de la mujer enferma, Heinz, acude a todos sus familiares, amigos y conocidos para pedir prestado el dinero, pero sólo puede reunir unos mil dólares, que es la mitad de lo que le cuesta. Le dice al farmacéutico que su esposa se está muriendo y le pide que le venda el medicamento más barato o le deje pagar más tarde. El farmacéutico dice: "No; yo lo descubrí y voy a sacar dinero de él". Heinz está desesperado y piensa en atracar el establecimiento para robar la medicina para su mujer.
1.- ¿Debe o no debe Heinz robar la medicina? ¿Por qué?
En este caso lo más viable seria robar el medicamento, ya que se trata de una vida que salvar; pero no es correcto ya que robar cualquiera que fuera el caso, es un delito y es castigado por la ley; pienso que Heinz no debe robar ese medicamento, porque no es algo moral, es un delito.
2.- Si se tratara de un desconocido, ¿debería Heinz robar la medicina para salvarlo? ¿Por qué?
No debería robar nada aunque sea para salvar un vida, pienso que en este caso entraría en un problema ante la justicia, porque el farmacéutico podría demandarlo.
3.- ¿Qué conflicto de valores se plantea en este dilema? ¿Cuáles son los valores que entran en juego? 
La  honestidad, la generosidad, el respeto, la justicia, la bondad, la decencia, la sensibilidad, la compasión, la paciencia. Los valores que entran en juego por parte del doctor es que se le respeta su decisión de no querer baja el precio del medicamento porque le costó, pero también debe tener sensibilidad ante el sufrimiento ajeno, compasión, bondad , el esposo en la desesperación por salvar la vida de su esposa debe mostrar respeto hacia la decisión del farmacéutico, pero también cae en la desesperación, debe aplicar la paciencia, la decencia, pero también está el compromiso que tiene hacia su esposa de ayudar en todo momento. Si el esposo llegara a robar el medicamento , el farmacéutico reclamaría justicia, pero igual se tiene que tomar las consideraciones la compasión.
4.- ¿En qué medida entran aquí en conflicto la justicia y la compasión?
La justicia entra en que si se roba el medicamento, lo justo es que el esposo sea juzgado, pero también podría aplicarse la compasión por esta persona, porque no lo hizo con dolo, al contrario lo hizo para salvar la vida de su esposa.

Caso "Denunciar o no denunciar"

ESTUDIO DE CASO
“Denunciar o No Denunciar”


S
ergio es un joven de trece años muy tímido. Ha tenido que cambiar constantemente de escuela a causa del trabajo de su padre. Ya es el segundo año que va a este colegio y aún no tiene muchos amigos. En concreto, Luis, que es muy popular en la clase, se mete mucho con él porque es muy callado y lleva unas gafas muy grandes. Durante la clase de ciencias fueron al laboratorio. La profesora puso a trabajar juntos a Sergio y a Luis con el microscopio. A la salida, Sergio vió que Luis lo escondía en su macuto. Por la tarde dijo la profesora que faltaba uno de los microscopios y que ellos fueron los últimos en utilizar el aula. Quiere que se devuelva el microscopio y que aparezca el responsable. Espera un tiempo, pero Luis no dice nada. Entonces la profesora anuncia que si el culpable no quiere salir y hay alguien que sepa quién es, puede escribir el nombre en un papel y hacerlo llegar de forma anónima.
1.- ¿Qué tiene que hacer Sergio? ¿Por qué crees que lo debe hacer?
Sergio tiene que denunciar a Luis, porque en primera Luis tomo algo que no era suyo, lo cual es un delito, también porque de no denunciarlo podrían implicarlo a el, cosa que no sería justa, aquí el responsable tiene que asumir la culpa, ya que lo hizo con dolo.
2.- ¿Si Sergio hablase con Luis y éste lo tratase mal, negándose a hablar con la profesora, tendría Sergio que denunciarlo?
Sí, porque aquí seria la soberbia de Luis, el no arrepentimiento y esto no es bueno.
3.- ¿Qué conflicto de valores se plantea en este dilema?¿Cuáles son los valores que entran en juego?
Se plantean valores como el respeto, la obediencia, la decencia, los valores que entran en juego son por parte de Sergio la obediencia; en denunciar ya que el vio los hechos, Luis tiene que mostrar un respeto, no solo por no tomar lo ajeno, si no por  sus directores, maestros y respeto por su escuela, Sergio por tener una baja autoestima tal vez no se sienta capaz de denunciar pero debe ser sincero con el y con sus maestros.



Caso "Un caso de asesinato"

ESTUDIO DE CASO
“Un Caso De Asesinato”

E
n el estado americano de California han sido asesinadas 17 jóvenes de edades comprendidas entre 16 y 20 años. La policía logra detener al presunto asesino y es sometido a juicio. El juez encargado del caso va descubriendo a largo de la vista oral que los procedimientos utilizados para detener al sospechoso no se han ajustado a la ley. El sistema judicial vigente en Estados Unidos dice explícitamente que toda prueba obtenida por procedimientos no legales deberá ser considerada nula en el juicio. Los policías entraron en la casa del supuesto homicida sin una orden judicial (forzando la puerta) y en ella obtuvieron fotografías de las chicas y otras pruebas de culpabilidad. Cuando llegó el dueño de la casa lo atraparon. Pero, dándose cuenta de que les faltaba una orden de detención y de registro, uno de los policías logró conseguir de un juez que le filmara falsamente una orden con fecha del día anterior. La sociedad y el fiscal piden que se condene al acusado. El propio hijo del juez que lleva el caso presiona a su padre para que dicte sentencia de culpabilidad, puesto que dos de las víctimas eran compañeras suyas.
1.- ¿Qué debe hacer el juez, aceptar las pruebas obtenidas ilegalmente o declarar nulo el juicio? ¿Por qué?  
Si las pruebas son demasiadas claras, puede condenar a la persona ; porque tiene que cumplir una responsabilidad ante la sociedad y dar el castigo que se merece el culpable.
2.- ¿Qué conflicto de valores se plantea en este dilema? ¿Cuáles son los valores que entran en juego?   
La responsabilidad, honestidad, la honradez, la valentía, integridad.  Los valores que entran en juego por parte del juez es la honestidad con el mismo, al saber que dice la ley, el no cumplirla al pie de la letra estaría violando una regla, pero también esta la responsabilidad, ya que si no encarcela al supuesto homicida estaría poniendo en riesgo a una sociedad, sin embargo el procedimiento no fue el correcto, la integridad con el mismo.

Caso " Contratar un gitano "

ESTUDIO DE CASO
¿Contratar Un Gitano?


M
anuel es el dueño de un taller. Últimamente tiene mucho trabajo y quiere contratar otro mecánico para que le ayude, pero resulta difícil encontrar buenos mecánicos. La única persona que ha encontrado que parece un buen mecánico es gitano. Aunque Manuel no tiene nada en contra de los gitanos, teme que muchos de sus clientes dejen de serlo si un gitano trabaja en su taller. Así que Manuel ha decidido no contratarlo".
1.- ¿Actuó o no correctamente Manuel? ¿Por qué? Razona la respuesta.
El actuó de acuerdo a sus propios interés, lo cual no siempre es lo más correcto, ya que esta cometiendo una discriminación contra el gitano, tal vez no porque él nos sienta, si no por el ¿que va decir la sociedad?; tal vez pudo haberlo contratado y haber tratado de cambiar la mentalidad de sus clientes, claro primero evaluar al gitano en cuanto a sus principios, sus valores, para poder ofrecer así un buen servicio a los clientes.
2.- ¿Qué conflicto de valores se plantea en este dilema? ¿Cuáles son los valores que entran en juego? 
La justicia, el respeto, bondad, tolerancia, igualdad. Los valores que entran en juego por parte de Manuel hacia el gitanos es aplicar una igualdad, una justicia; en que el si sabe que el gitano es apto para el trabajo debe ser justo en contratarlo, pero también sabe que sus clientes pueden exigir respeto hacia ellos, en el sentido que si ellos no toleran o no le tiene credibilidad a un gitano , Manuel debe respetar esa decisión.


Caso " El dilema de Roberto "

ESTUDIO DE CASO
" El Dilema De Roberto "


R
oberto no es un hombre religioso. Al menos no en el sentido que practique una religión formal. Teóricamente forma parte de los miles de millones de católicos que hay en el mundo de los cuales, de acuerdo a las estadísticas, solo una minoría son realmente practicantes. Recientemente, Roberto asistió a una misa de difuntos. Tenía bastante tiempo que no entraba a una iglesia. La última vez también fue por una misa de difuntos, lo cual comenzaba a preocuparle pues últimamente eran muchas más los funerales a que asistía que a bodas o bautizos.

En el curso de la misa Roberto observó detenidamente como el sacerdote y los feligreses seguían los ritos litúrgicos sin que se viera ningún viso de emoción, sin que se escuchara ningún mensaje que no fuera la lectura mecánica de algunos capítulos de la Biblia y rezos repetitivos.
Después de esa experiencia Roberto tuvo la oportunidad de conversar con un cura, compañero de un seminario sobre filosofía al cual recientemente había asistido. Le decía Roberto:
“Me preocupa la desmoralización de este país. La delincuencia, la corrupción. La continúa búsqueda de lo material. La ética y la moral no parece algo que le preocupe a nadie, ni siquiera a la Iglesia. Un cura es asesinado, tres niños torturados, un empresario muerto, un periodista acribillado. Mientras tanto la venta de automoviles rompe records, los centros comerciales reportan un 45% de aumento en ingresos, los restaurantes llenos hasta los topes. ¿Y la moral? ¿Y la ética? ¿Donde están? ¿Será que soy yo al único que le preocupa?”

“Bueno, Roberto – respondió el sacerdote – en primer lugar la falta de ética y moral no es nada nuevo. No conozco época en la historia de nuestro país donde el materialismo y la corrupción no hayan imperado. Y si sigues las noticias verás que la Iglesia constantemente está denunciando lo que ocurre en el país. Como verás no estas solo”.
“No es lo que yo percibo. - decía Roberto - La Iglesia reacciona a casos puntuales, pero no veo que esté marcando el camino para recuperar los valores morales”.

“Posiblemente tú lo estés viendo en un plano político y no moral o ético y la Iglesia tiene que cuidarse mucho de no verse involucrada en pleitos partidistas” – afirmó el cura.
“No, en formal alguna” – respondió Roberto – “La ética y la moral transciende la lucha política. Un delincuente no le pide el carnet del partido a su victima y a una clínica privada le importa tres pepinos la afiliación política del enfermo. Solo le interesa si el seguro le cubre los millones que le va a cargar a su cuenta o si tiene alguna forma de pagar la cuenta. Ambos son actos inmorales, no políticos”.

"La política y la moral - mencionaba el cura - están intimamente ligadas. No puedes entar en una sin tocar a la otra".
"Mire por donde que yo pienso todo lo contrario. Si alguna vez, posiblemente en la antigua Grecia, la política y la moral contrajeron matromonio, hace milenios que se divorciaron. De hecho no me viene a mi mente sino un solo político con un alto concepto de la moral. Gandhi. Y lo asesinaron. No recuerdo otro más".

"Déjame que te explique - comenzó a responder el cura - .....
Para fortuna del cura, la conversación se interrumpió cuando llegó otro asistente al seminario, dejando a Roberto en la duda acerca de que se puede hacer para recuperar los valores éticos en la sociedad. ¿La Iglesia? ¿O recurrimos a Maria Lionza?






Caso " Un falso dilema entre la ética y el medio "


ESTUDIO DE CASO
“ Un Falso Dilema Entre La Ética y El Medio ”
H
ay un claro intento de encajonar a los que piensan votar, aún a desgano, por Keiko Fujimori, en la categoría de los que no tienen ética, o, en todo caso, que prefieren sacrificarla en aras de la seguridad económica. Esa pretensión reposa en una apreciación que  ha sido elevada a la categoría de dogma religioso: dados los antecedentes del gobierno de Alberto Fujimori y la presencia de numerosos veteranos de ese gobierno en el entorno de su hija, no es ni siquiera concebible, desde un punto de vista moral, votar por ésta última. Es decir, la duda es erradicada del análisis político. Lo curioso es que esa tesis es sostenida por diversos intelectuales reconocidos que, así, olvidan lo que muchos de ellos recuerdan en otras ocasiones: que lo propio de un intelectual es, precisamente, no renunciar nunca a la posibilidad de dudar.

Lo anterior ha sido dictaminado de manera explícita al “rayarse la cancha” en esta segunda vuelta, poniendo en uno de los lados lo que, por decencia, ni siquiera se debe mirar, salvo para recordar. Las más de las veces, sin embargo, el decreto-ley es implícito, a través, por ejemplo, de frases como las de Jorge Bruce, con quien muchas en muchas ocasiones concuerdo, pero no en esta oportunidad, y que, en su columna del último domingo en el diario La República  (http://www.larepublica.pe/08-05-2011/la-vida-pasional-colectivad) dice lo siguiente (el resaltado es mío): “…La razón es que entre la ética-la principal razón para oponerse a Keiko Fujimori y mucha de la gente que la rodea- y el miedo, no hay duda, que éste último prevalecerá”. “…. El miedo al perjuicio monetario….es un poderoso anestésico para los escrúpulos, así como un eficaz estabilizador del ánimo, con tal de sentirse económicamente seguros”. “Si Humala quiere revertir esta situación, está obligado a……garantizar el cambio…sin inquietar a un creciente grupo de peruanos que aspiran no sólo a la supervivencia, sino a mejorar notablemente su calidad de vida. No hay que engañarse: esa calidad de vida se mide, para la mayoría, en plata contante y sonante. Los principios se dejan, paradójicamente, para el final”.

La construcción de Jorge tiene varios problemas. El primero de ellos es la oposición planteada entre la ética y el argumento económico (que, dicho sea de paso, haría saltar hasta el techo a Max Weber). Como otros, Jorge sólo se refiere a éste último, únicamente en términos de preocupación por la situación propia. No vislumbra la posibilidad de que también pueda existir en muchos la inquietud por el devenir económico del país en su conjunto, o, más precisamente, de sus compatriotas. En esa perspectiva, la dicotomía ética/argumento económico pierde fuerza.
Más aún: la asociación entre la ética y la decisión de no votar por la candidata de Fuerza 2,011, también está sujeta a discusión. Para empezar, lo ético es que el voto por una determinada opción se defina en función de una apreciación del futuro. La mirada del pasado es un referente para esa apreciación, y puede ser decisiva, pero no puede constituir, desde un punto de vista ético, el único criterio. La evaluación del  presente, obviamente, también entra en juego y puede confirmar o no las conclusiones a las que se llega al recordar el pasado. Lo que no puede perderse de vista es que respecto del futuro, sólo podemos establecer posibilidades y probabilidades, no certezas. En esa óptica, no puede decretarse, sin derecho a apelación,  que la ética estará necesariamente más a salvo, o menos vapuleada, en un gobierno de Ollanta Humala que en un gobierno de Keiko Fujimori. Se puede pensar legítimamente que, aún predominando las más negras intenciones en el campo de ésta última, las circunstancias políticas del momento hacen más difícil que se den la orgía de corrupción y el autoritarismo desenfrenado que caracterizaron la última década del siglo pasado; ello, no sólo por la relación de fuerzas en el Parlamento, sino también, y, tal vez, sobre todo, porque no parece probable que la opinión pública se quede esta vez mucho tiempo pasiva frente a tal eventualidad, antes de reaccionar. En otras palabras, también es legítimo hacer un cálculo de probabilidades respecto de un posible gobierno de la señora Fujimori, y no sólo respecto del de Ollanta Humala. Sin embargo, Jorge, al establecer una relación entre la ética y  el rechazo a votar por la hija de Alberto Fujimori, sí parece tener una certeza inconmovible respecto del futuro, lo que le resta solidez a su discurso. 

Por lo demás, siempre es discutible la emisión de sentencias sobre la falta, o la  renuncia a la  ética de un grupo de personas en general. ¿Qué le hace pensar a Jorge que aquellos que buscan su superación económica necesariamente carecen de ética o están dispuestos a sacrificarla? ¿Un psicoanalista puede emitir apreciaciones generales tan categóricas sobre las personas? La frase “los principios se dejan, paradójicamente, para el final”, tiene toda la carga del prejuicio, tal como la utilización de términos como “escrúpulos” (anestesiados), “miedo al perjuicio monetario”, “plata contante y sonante”; todas tienen, en el contexto en que son empleadas, el efecto de sentencias morales y, hay que decirlo, un tono bastante despectivo con respecto a una determinada categoría de personas. 

También habría que recordar a Jorge, que, para muchos, no hay “estabilizadores del ánimo” que valgan, a la de votar por una u otra opción. No habrá manera de “anestesiar” el malestar interno que producirá verse obligado a escoger una candidatura que, en circunstancias normales, jamás se hubiera considerado. 
Tiene razón Jorge en preocuparse por la falta de diálogo y de tolerancia, pero éstos no se hacen más fáciles con descalificaciones morales del que piensa diferente.